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Los servicios de Cloud Computing se basan en tecnología a través de Internet. Para ser más precisos, el modelo de prestación de servicios de tecnología a través de Internet se caracteriza por ser escalable y flexible, ya que se trata de servicios a demanda: tiempo de procesamiento, espacio en almacenamientos, usuarios de aplicaciones, etc.

En términos generales, hay una tendencia creciente hacia la adopción del Cloud, impulsada especialmente por los siguientes factores:

  • El atractivo que supone pagar por el uso de algo, en lugar de comprarlo y tener la necesidad de almacenarlo, mantenerlo y protegerlo.
  • La creciente seguridad y confiabilidad en los servicios orientados a la web.
  • La necesidad de reducir los modelos tradicionales de licenciamiento de Hardware y Software.
  • El auge de la adopción de esquemas de virtualización que favorecen el escenario  Cloud.

La modalidad de servicios de Cloud Computing implica un cambio importante del paradigma informático, representado por la transformación del esquema donde la infraestructura y las aplicaciones de un entorno instalado y administrado por las organizaciones, pasa a otro donde un tercero confiable le brinda a las compañías su capacidad de infraestructura y servicios.

Modelos de Servicios de Cloud Computing

Para nuestras investigaciones en USUARIA Research, identificamos los siguientes tres modelos de prestación de servicios en la Nube:

Infrastructure as a Service (IaaS)

Al usuario se le brinda una infraestructura de recursos IT, como procesamiento, energía, almacenamiento y redes entre otros, en un esquema que puede escalarse automáticamente según cada necesidad.

Platform as a Service (PaaS)

La capacidad proporcionada al consumidor es el despliegue de todo lo necesario para la construcción y puesta en marcha de aplicaciones y servicios web completamente accesibles en Internet.

Software as a Service (SaaS)

Con SaaS al consumidor se lo habilita para utilizar aplicaciones del proveedor que se ejecutan en una infraestructura de nube, las cuales pueden accederse desde distintos dispositivos e interfaces del cliente, tales como correo, web o VPN.

4 formas de ofrecer los servicios de Cloud Computing

Además, los servicios de Cloud Computing o servicios en la nube se ofrecen en cuatro formas o “sabores” distintos: privada, pública, híbrida y comunitaria.

Nube pública

La cloud pública es la que solemos utilizar como usuarios individuales: básicamente son aplicaciones de diversos orígenes que no están instaladas en la PC del usuario. Los ejemplos más emblemáticos son el correo electrónico vía web (Gmail, Hotmail, etc.), las redes sociales (Facebook, Google+, etc. ), las plataformas de blogging (WordPress, Blogger) o los publicadores de contenidos (Youtube, Pinterest, Tumblr y otros). En el ámbito corporativo se van extendiendo cada vez más aplicaciones de negocios tales como Google for Work (conjunto de herramientas ofimáticas, de correo y colaborativas) o Salesforce.

El cloud pública permitió la aparición de la modalidad SaaS (Software as a Service) e Iaas (Infrastructure as a service). Utilizando estas modalidades, los proveedores de aplicaciones de negocios comenzaron a ofrecer versiones SaaS de soluciones.

Nube privada

Por otro lado, la cloud privada sería una nube que utiliza las mismas tecnologías y protocolos de informática y comunicaciones de Internet, pero confinada a los límites de los servidores locales de la organización o a los asignados por una administración de centros de cómputos o datacenters.

Nube híbrida

La cloud híbrida, como su nombre lo indica, participa en distintas proporciones de las clouds pública y privada. El ejemplo más corriente es dejar las aplicaciones core del negocio en la cloud privada y “subir” a la pública las de gestión administrativa como las ofimáticas, correo electrónico o recursos humanos.

Nube comunitaria

Finalmente la cloud comunitaria, en la que la infraestructura es compartida por diversas organizaciones, y soporta una comunidad específica que tiene intereses similares, p. ej., sus requisitos de seguridad, objetivos, políticas, normas, etc.

Pros y contras

El estilo de adopción de servicios de Cloud Computing presenta una serie de fortalezas y, obviamente, un costado con dudas e incertidumbres, que podemos resumir en el cuadro que sigue. Antes de embarcarse en una implementación de Cloud, es importante conocer los beneficios reales que puede aportar el modelo a la compañía, y también tener muy claros los riesgos que pueden presentarse, de modo tal que podamos medir su probable impacto y tomar temprano los recaudos para mitigar su probable ocurrencia.

Es importante señalar que no hemos incluído en el cuadro de más abajo a uno de los factores que tienen un gran peso a la hora de tomar la decisión sobre si conviene adoptar la modalidad de servicios de Cloud Computing o no, y se trata del factor costos. Esta ausencia no es casual, sino que tiene que ver con las opiniones contrapuestas sobre el particular, que dependen de la visión de cada interesado.

Muchos opinan que, a diferencia de los sistemas tradicionales, las aplicaciones en la Nube no requieren más infraestructura que una conexión a Internet y este potencial permite a las organizaciones reducir el gasto de capital inicial (CAPEX o Capital Expenditure) y recortar los costos de mantenimiento (OPEX o Operational Expenditure). También pregonan la ventaja por la reducción de costos fijos, asociados principalmente al pago por el uso del servicio y a la disminución de la estructura de mantenimiento de TI, incluyendo por ejemplo importantes ahorros en materia de energía al prescindir de las salas siempre refrigeradas.

Aseguran que los costos, al estar centralizados, son más controlables y de una clara administración. La escalabilidad de los aplicativos está implícita en el modelo y, al pagar sólo por los recursos que se utilizan, se producen ahorros porque los servicios se pueden escalar rápidamente cuando se lo requiere y a muy bajo costo.

La otra cara de la moneda está representada por los que opinan todo lo contrario, argumentando que, en muchos modelos de Cloud no se perciben reducciones en los costos si se analiza el proyecto a largo plazo y si se tienen en cuenta todos los costos intervinientes después de realizar un minucioso estudio del ROI (Return on Investment) del proceso. Sin duda no habrá, por esos tiempos, una respuesta unánime y coincidente sobre este debate, pero lo cierto es que en cada proyecto particular habrá que analizar muy bien los costos intervinientes en un período dado, de modo que el cálculo permita establecer con claridad del costo total de la inversión, para no encontrarnos con sorpresas luego de tomada la decisión.

Fuente: La Visión TIC de los CIOs, Usuaria Research, 2015
Adaptado por la División Consultoría de EvaluandoSoftware.com

 

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